ANIVERSARIO

A cien años de la visita de Einstein a la Argentina, comienza una celebración que durará 28 días

Hace 100 años, un miércoles 25 de marzo de 1925, Albert Einstein pisaba el puerto de Buenos Aires. Para recordar esta célebre visita, que dejó una huella en la academia, la prensa y distintos sectores de la sociedad, comienza hoy en el país un evento único, con más de 100 actividades distribuidas en 28 días, la misma cantidad de días que el científico y humanista estuvo en el país.

El científico más célebre partió de Hamburgo el 5 de marzo en el Cap Polonio y arribó al país en la mañana del miércoles 25, luego de breves escalas en Río de Janeiro y Montevideo.

Einstein había anunciado su llegada a la Argentina con un artículo escrito para el diario La Prensa, en el que desarrolló el tema del Pan Europeísmo, idea precursora de lo que hoy es la Unión Europea, que promovía la integración de los países del Viejo Continente para evitar así otra Gran Guerra, como la que había finalizado el 11 de noviembre de 1918.

El físico más famoso del momento

El científico nacido en Ulm, Alemania, el 14 de marzo de 1879 había sido galardonado en 1921 con el Premio Nobel de Física "por sus servicios a la Física Teórica, y especialmente por su descubrimiento de la ley del efecto fotoeléctrico".

“Probablemente no exista ningún físico actual cuyo nombre haya llegado a ser tan conocido como el de Albert Einstein”, dijo el profesor Svante August Arrhenius en el discurso de la entrega de premios.

Como tal fue recibido. “Es el hombre que destruyó los cimientos de la ciencia”, lo presentó el diario Crítica en una tapa donde lo declaraba “huésped ilustre”. Ese periódico se propuso como objetivo “divulgar las teorías relativistas de Einstein”, algo que el científico venía trabajando desde 1905 hasta publicar, en 1916, su paper sobre la Teoría General de la Relatividad.


Paseos por Palermo y conferencias varias

En su viaje dictó una docena de conferencias –en distintas facultades de la Universidad de Buenos Aires, en el Colegio Nacional Buenos Aires, entre otras- y recibió múltiples agasajos y distinciones.

En Buenos Aires recorrió los bosques de Palermo, el Mercado de Abasto, fue recibido por el presidente Marcelo T. de Alvear, mantuvo un encuentro protocolar con Leopoldo Lugones, sobrevoló la ciudad en un avión de la marina alemana y visitó los talleres del diario La Prensa.

Pero no circunscribió su periplo a la capital del país. También viajó a La Plata, donde entre otras cosas conoció el Museo de Historia Natural, y viajó a Córdoba.

Además, en Lavallol, ciudad del partido de Lomas de Zamora, zona de quintas, Einstein se alojó en una propiedad de Bruno Wassermann, un comerciante judío alemán.

En un trabajo publicado por la Sociedad Hebraica Argentina, el doctor en Ciencias Sociales Miguel Alejandro Dujovne profundizó en la relación de Einstein con la comunidad judía, y determinó que fue invitado por un sector de la comunidad judía local, la UBA y, en menor medida, una organización de la comunidad alemana.

“Para la vertiente integracionista liberal, representada por la Asociación Hebraica y Mundo Israelita, Einstein sintetizaba el conjunto de sus aspiraciones: un judío universalista, cosmopolita, humanista, ilustrado, racionalista, integrado a Occidente a través de la lengua, interesado y sensible por su pueblo y que entendía al judaísmo no como religión sino como nación, como cultura”, sintetizó Dujovne.

Einstein murió el 18 de abril de 1955 en Princeton, Nueva Jersey, Estados Unidos, adonde había emigrado luego de que los nazis tomaran el poder en Alemania.

Para conmemorar su histórica visita, comienza este miércoles en el Planetario.



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